jueves, 8 de diciembre de 2011

Caída brutal

No me lo explico... Estaba tan cerca e iba tan rápido... ¿Cómo esta flecha se clavó en mi pecho? Escucho tu voz llamándome preocupada mientras caigo, hundiéndome en las tinieblas... La flecha me absorbe todas las fuerzas y no puedo ni siquiera mover el brazo para arrancármela. Mi vista se nubla, pero aún te distingo allí, a lo lejos, al final de este estrecho pasaje que se desvía tanto de mi camino. Yo decidí desviarme ligeramente del camino que seguía para encontrarme contigo, mis alas se volvieron blancas y la hoja de mi espada desprendía luz. Ahora no. Ahora mis alas vuelven a ser negras y la hoja de mi espada es simplemente eso, una hoja de espada completamente normal. Aún te siento llamarme... ¿Por qué no me dejan ir contigo? ¿Qué he hecho para merecerme este castigo? Quizá desviarme del camino es algo que no puedo hacer, adelantar sucesos que deben ocurrir más adelante o que quizá no deben ocurrir. Quizá merezco el castigo que me han dado, haciendo que sufra por amar a alguien. Quizá mi camino debo hacerlo solo y sin ayuda. La oscuridad va ganando terreno... Si no me arranco esta flecha, acabaré muy mal. Pensar en ti me da fuerzas, pero a la vez me hace sentir un terrible dolor. Pero si no uso esa fuerza para arrancarme esta flecha, moriré. Gracias por estos días tan maravillosos, gracias por ser quien eres. Gracias por estar ahí. La flecha negra ha salido y mis negras alas vuelven a cambiar de color... Ya no soy un ángel, ni un demonio de negras alas... Mis alas se han vuelto azules como el manto del cielo nocturno, surcado de destellos cual estrellas del firmamento. Un ángel oscuro. Mitad ángel, mitad demonio. La luz del ángel guardián y la oscuridad del demonio del abismo. Mi colosal espada reluce con una luz paradójicamente oscura, cargada entre mis alas. Dejo caer la flecha en el abismo. Si he de encontrarte, te encontraré. Me enfrentaré a lo que tenga que enfrentarte. Te encontraré. Pero... ¿A quién me refiero con esas palabras? ¿Lo sabéis vosotros, aquellos que leéis mi blog? Si lo sabéis... decídmelo, por favor.

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