miércoles, 23 de octubre de 2013

A ese gran amigo

Muchas veces me pregunto cómo te va al otro lado del Atlántico. Ojalá pudiera llamarte más a menudo... Tío, te echo de menos, ¿sabes? Cuando me dijiste que te ibas no pude reprimir una sonrisa que sin embargo sí reprimía cierta tristeza. No es fácil separarse de un amigo como tú, con el que tanto has compartido. Paseos, inquietudes, canciones con la guitarra, bromas, pequeñas competiciones sanas y esas noches de fiesta que pasábamos los dos.
Esta es una de esas veces en las que te fallan las palabras para describir algo. En este caso, no encuentro palabras que describan lo agradecido que estoy por haberte conocido. Espero sinceramente volver a verte algún día y retomar esos paseos hablando de nada en concreto y de todo a la vez, esas tardes de guitarra que pasábamos cantando juntos o cada uno por turnos. No sé si llegarás a leer esto, pero espero que sí; y si es así, házmelo saber, por favor.
Cuídate.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Cobardía o coraje

Sentado sobre la rama de ese altísimo árbol, observo el cielo estrellado. De nuevo estoy pensando en ti. Otra vez pensando en aquella que m...